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sábado, 8 de julio de 2017

El árbol creado en Alemania que absorbe la contaminación del aire en la ciudad como si fuese un pequeño bosque

CityTree
Un bosque condensado en un árbol.
Y no es un árbol cualquiera: es cuadrado, no tiene tronco y sus hojas son de musgo.
Es el llamado CityTree (o árbol de la ciudad), una estructura móvil creada por un grupo de diseñadores alemanes que busca mitigar uno de los problemas ambientales más graves que sufre el planeta: la contaminación del aire.
Según sus creadores, este árbol tiene la capacidad de absorber dióxido de nitrógeno y material particulado del aire como lo harían 275 árboles naturales.
Cada uno de ellos, dicen, absorbe 250 gramos de material particulado por día, y captura 240 toneladas métricas de CO2 al año.

Bajo mantenimiento

Desarrollada en Alemania, esta instalación es en realidad una pared de musgo,una planta acostumbrada a vivir sin tierra y que funciona naturalmente como un filtro del aire.
"El musgo puede acumular todas las partículas contaminantes y transformarlas en nutrientes", le explica a la BBC Liang Wu, cofundador de Green City Solutions, la compañía que desarrolló el árbol.
Hay cientos de especies de musgo. Las especies seleccionadas son las que más contaminantes absorben y las que se adaptan mejor a cada clima y ambiente, según cada ciudad.
Londres
Actualmente, estos árboles están en 25 ciudades en todo el mundo (Módena, Oslo, Hong Kong, Glasgow, Bruselas, y en varias ciudades alemanas).

viernes, 10 de febrero de 2017

Proyecto Paulownia en San Luis: El árbol que podría salvar al mundo

A través de una prueba piloto, el Gobierno provincial evalúa el desarrollo y la adaptación de esta especie en suelo puntano. Se habla de esta planta como el mejor aliado natural para la lucha contra el cambio climático y la desertificación. También denominado “Kiri”, es capaz de crecer en suelos infértiles y absorbe diez veces más dióxido de carbono que otros vegetales.

En un proyecto forestal de vanguardia, el Gobierno de San Luis, a través del Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción, evalúa el desarrollo y la adaptación de la Paulownia en la provincia. Este es un árbol con múltiples beneficios para combatir el cambio climático, promover el crecimiento industrial y embellecer aún más los espacios naturales. Los expertos en la materia hablan de esta planta como la especie que podría salvar al mundo.
El Programa Forestal y Frutihortícola inició con las pruebas pilotos realizando plantaciones en las áreas de descanso ubicadas en la Autopista El Saladillo, tramo que une El Volcán con La Toma. “A través de estas evaluaciones buscamos ver el desarrollo del árbol en nuestro suelo. El fin es trabajar en pos de que San Luis sea pionera en la producción masiva de esta especie en Argentina”, indicó la responsable del proyecto, Mariela Di Gennaro.
Entre los objetivos más importantes del proyecto se destaca la producción de Paulownia tanto para el territorio puntano como para el resto del país. Actualmente, esta especie sólo se comercializa en el Norte argentino. En tanto que la ubicación estratégica de San Luis supone un importante centro de distribución hacia el resto de las provincias.
Además, a partir de este ambicioso plan, se buscará posicionar a San Luis como productor de especies forestales (actualmente, el 95% de las especies que se comercializan en la provincia provienen de viveros de Buenos Aires, San Juan y Mendoza). A su vez, promover el uso de Paulownia en producción ganadera (silvo-pastoril) y fomentar la producción para crear industrias madereras.
Paulownia, un árbol con características únicas
El “Kiri” o Paulownia, originario de China, puede tener hasta 27 metros de altura. Con grandes hojas y llamativas flores de color violeta, se lo popularizó como el árbol más fuerte del mundo. Esto se debe a que una de sus cualidades principales es la capacidad de resistencia a agresiones extremas, como el fuego, ya que puede regenerar sus raíces y vasos de crecimiento de forma rápida, incluso en terrenos casi estériles.
Suele utilizarse como planta pionera en terrenos poco fértiles, dado que a partir de sus hojas, ricas en nitrógeno, aportan nutrientes al caer y descomponerse en el suelo, mientras que sus raíces previenen la erosión.
Como si esto fuera poco, la planta absorbe 10 veces más dióxido de carbono que cualquier otra planta del mundo, por lo que genera una emisión de grandes cantidades de oxígeno, lo que lo convierte en un aliado ideal para la lucha contra el cambio climático.
La Paulownia es utilizada también para la recuperación de suelos contaminados, logrando revertir la situación de la tierra y dejándola apta para el crecimiento de especies vegetales.
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En caso de que el crecimiento no haya sido del todo satisfactorio por alguna razón como ataques de plagas, malas técnicas culturales o accidentes, basta con cortar de nuevo la planta a ras de tierra a principios de primavera.
FUENTES: 

martes, 31 de marzo de 2015

La proliferación de plantas exóticas es la gran amenaza del bosque nativo

A largo plazo, pinos, siempreverdes, olmos y otras plantas invasoras ocuparán las sierras cordobesas. Su presión sobre las autóctonas ya no se puede controlar.

Como “okupas verdes” del territorio serrano cordobés, las especies exóticas está invadiendo el espacio que naturalmente le pertenece al monte autóctono. A diferencia de un incendio o un desmonte que se pueden detener, o del pastoreo del ganado que se puede regular, las especies invasoras casi no tienen solución ni en los papeles. A largo plazo, se convertirán en el peor enemigo del bosque.
“El problema estalló en los últimos 10 años. La situación estuvo latente, pero ahora el crecimiento de estas especies es exponencial”, sentencia Melisa Giorgis. “Lo que queda de bosque en las sierras está seriamente amenazado por la invasión de exóticas, particularmente de árboles y arbustos. Es tan grave como lo que ocurre con los incendios y el desmonte”, agrega Valeria Tecco, otra experta en el tema. Las biólogas son investigadores de la Universidad Nacional de Córdoba.
Giorgis explica: “La ecología dice que las invasiones no se pueden erradicar cuando se llega a esta etapa. Y en algunos casos también es difícil controlarla. Sólo podemos mitigar su impacto en el ecosistema”.
Cada región ya tiene sus especies exóticas características. Esto depende tanto de las condiciones ambientales como de la historia de los centros urbanos cercanos. En el lado este de las sierras hay más presencia humana, por lo tanto, más invasión de exóticas.
“También depende de la antigüedad de los centros poblados y de su historia particular. Ascochinga y Villa General Belgrano han tenido una fuerte presencia de inmigrantes y cada grupo trajo sus especies particulares”, dice Giorgis.
En el primer sitio, abunda la acacia negra. Es un árbol con grandes espinas que puede alcanzar hasta los 15 metros de altura. Tiene hojas pequeñas agrupadas en forma triangular. Las flores son amarillas claras y el fruto es una vaina.
El abedul es una especie invasora propia del valle de Calamuchita, en especial, en Villa Alpina y La Cumbrecita. Tiene una corteza blanquecina que se desprende fácilmente. Puede llegar hasta los 20 metros de altura. Sus hojas tienen forma de rombo y son aserradas.
En Río Ceballos, las más preocupantes son dos especies de siempreverde o ligustrines. “El grateus también es una especie muy agresiva que invade pastizales y áreas abiertas. Está presente en la zona del Camino del Cuadrado”, comenta Giorgis.
El grateus es un arbusto espinoso de hasta tres metros. Tiene flores blancas y frutos anaranjados o rojos.
El avance
Muchas de estas plantas fueron introducidas para ornamentación porque crecen rápido y tienen frutos vistosos. Eso también ayuda a que los animales los coman y dispersen sus semillas. “Producen frutos cuando las especies nativas no los tienen. Pueden estar afectando el comportamiento de aves nativas”, comenta Giorgis.
Al crecer muy rápido, también hay semillas disponibles rápidamente. Lo contrario ocurre con las especies nativas que crecen lento y además se han desmontado. Un trabajo realizado a partir de imágenes satelitales detectó que entre 1983 y 2006 el siempreverde aumentó 50 veces su cobertura en una región de 280 kilómetros cuadrados en las Sierras Chicas
El estudio fue realizado por Gregorio Gavier Pizarro, del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta). En 1983 ocupaba 50 hectáreas mientras que en el último año de la medición alcanzaba 2.500 hectáreas. Ya ocupa el 20 por ciento del área estudiada.
Tecco aclara que estas especies no sólo amenazan las comunidades boscosas de las Sierras Chicas, sino también constituyen un peligro para los pastizales de mayor altura, en las Sierras Grandes: “Según nuestros ensayos, el siempreverde, la acacia negra y el grateus tendrían el potencial de germinar, crecer y sobrevivir por encima de los 2.200 metros sobre el nivel del mar”. Alguna vez podría colonizar la cima del cerro Champaquí.
Además de árboles y arbustos, también se introdujeron pastos para ganadería. “Uno de ellos es el pasto llorón, que invade las costas de los ríos y va quitando playa por lo que afecta al turismo”, explica Giorgis.
La pérdida de pastizales nativos, invadidos por pinos y siempreverde trae problemas hídricos. Estas especies consumen más agua y no la retienen como los pastos.
Una investigación de Esteban Jobbágy, de la Universidad Nacional de San Luis, registró que en el sur de las sierras de Córdoba, los arroyos con cuencas dentro de forestaciones de pinos sufrieron una reducción de caudal del 50 por ciento.
La solución
Las biólogas coinciden en que ya es difícil revertir el daño hecho por las especies exóticas.
“Hay que intentar adelantarse. Ya establecidas, cualquier programa de erradicación es mucho más costoso que prevenir su avance. Si sabemos que pueden avanzar aún más arriba en las sierras, hay que dejar de plantarlas”, sentencia Tecco.
Giorgis comenta que en Sudáfrica tienen un plan de manejo de exóticas, como en Córdoba hay uno para los incendios. “Se dieron cuenta que era más barato invertir en controlarlas, que afrontar el efecto que provocarían sobre el rendimiento hídrico”, ejemplifica.
En Córdoba, no hay políticas ambientales para controlarlas. Incluso alguna vez se tomaron medidas opuestas, como sembrar los predios incendiados con especies exóticas.
Sólo Parques Nacionales realizan algún tipo de estudio y controles de especies invasoras en la Quebrada del Condorito.
Una medida positiva sería prohibir que se planten especies exóticas en ciudades cerca de las sierras y en las banquinas de las rutas.
También incentivar el uso de especies nativas y su producción en viveros.

sábado, 30 de agosto de 2014

Lapacho rosado, el árbol que sana al hombre y al medio ambiente

Está en las avenidas, en el parque y en las plazas. Por estos días el lapacho rosado adorna con sus flores los paseos, aunque el número ha disminuido bastante hasta colocarlo en la lista de los ejemplares en peligro de extinción de la selva de Yungas. 

Esta especie autóctona es más que solo “una cara bonita”. Sus raíces son un biorremediador natural de los suelos contaminados, el extracto que se obtiene a partir de la cocción de sus hojas funciona como un potente cicatrizante y antimicótico. Un par de razones para cuidar a ese ejemplar que tenemos cerca y también para reforestar la ciudad con un árbol que es tan nuestro como la empanada. 
Foto Ampliada
Un grupo de estudiantes de los colegios Kinder (nivel primario) y Del Sol (nivel secundario) viene investigando esta especie hace cinco años. El proyecto arrancó con el estudio morfológico del lapacho. Luego, lo sometieron a pruebas de laboratorio para comprobar sus beneficios fitoterapéuticos y elaboraron jabones y cremas. 

Camila BrionesMaia Aurane y María Fernanda Soria Alfonso tienen entre 13 y 15 años y cuando comenzaron con el proyecto que dirige el profesor de Ciencias Naturales, Carlos Carrió, tenían entre ocho y 10 años, como Martina Cosentino yFacundo Rodrigo, quienes ahora forman parte de esta última etapa de la investigación. 

Los chicos cuentan todo lo que fueron descubriendo en estos años. Pudieron corroborar la efectividad de sus beneficios. “Hicimos la prueba con una maestra que siempre tenía lastimadas las manos por usar las tizas. Le dimos una crema hecha de lapachol (lo que se obtiene de la decocción de las hojas) y vimos cómo fue curándose”, comentaron Martina y Facundo. Esa fue una de las razones por la que bautizaron a una parte del trabajo como “Corazón de tiza, sí. Manos de tiza, no”. En una feria de ciencias obsequiaron a todas las docentes un botecito de crema realizada por ellos. Maia cuenta que le regaló la crema a su abuela que se había quemado. “Las heridas se curan más rápido que con otras cremas”, explicó. 

El año pasado hicieron una encuesta entre los alumnos para saber cuántos se lavaban las manos después del recreo. Comprobaron que un 60% de los chicos no lo hacía y que esto podía ser una causa de contagio en enfermedades. La mayoría de las bacterias y virus que los chicos se pescan durante la etapa escolar proviene del mismo ámbito. 

Con el asesoramiento de la farmacéutica Carina Cremona fabricaron jabones para los alumnos. “Se ha demostrado que el lapachol, el beta-lapachone, la hidroxinaftoquinona y otros componentes del lapacho son activos contra un número de virus, incluyendo el herpes virus tipo I y II, los virus de la influenza, poliovirus y el virus de la estomatitis vesicular”, explican en el trabajo. 

Este año la principal actividad es la divulgación y la forestación. Ya plantaron un árbol en el predio del colegio y otros en dos escuelas. Gracias a este proyecto se inició en Pacará Pintado la recuperación de suelo de relleno de basurales con la plantación de plantines de lapacho rosado para aprovechar su acción biorremediadora”. Las raíces facilitan la biodegradación de los derivados del petróleo. Por lo tanto acelera la degradación del plástico, uno de los enemigos del medio ambiente. 

En equipoLos chicos contaron con la colaboración de otros investigadores. “Para comprobar su acción fitoterapéuticas (anticancerígeno, cicatrizante, antimicótico y bactericida) hicimos extracciones de muestras de suelo y las analizamos en la Planta Piloto de Procesos Industriales Microbiológicos (Proimi) con la ayuda de María Laura Tereschuk”, explicó el docente. Para conocer su morfología visitaron la Fundación Miguel Lillo donde la investigadora Graciela Ponessa, del instituto de Morfología Vegetal, realizó preparados y su posterior coloración. 

Con estos datos ya no hay excusas para no regalarle a la ciudad varios ejemplares de lapacho. Un árbol autóctono, atractivo y muy beneficioso. 

Fuente:
 http://www.lagaceta.com.ar/nota/605278/sociedad/lapacho-rosado-arbol-sana-al-hombre-al-medio-ambiente.html
https://www.facebook.com/pages/Sociedad-Amigos-del-Arbol-de-Tucum%C3%A1n/178609948874838?fref=nf